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Escrituras Ayuntamiento de Villar del Olmo

  • Foto del escritor: Luis Antonio Alejo
    Luis Antonio Alejo
  • 24 jun 2024
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 21 dic 2024


Reunión vecinos de Villar del Olmo el 2 de diciembre de 1897. Intento de dotar al municipio de una casa Ayuntamiento.


Propietario Victoriano Vázquez.


“Conocido es de muchos , que este pueblo carece de casa consistorial hace más de 25 años por cuya razón el Ayuntamiento y juntas, no tienen donde celebrar sus obligadas sesiones, en su virtud y para las indicadas reuniones, se concedió por el señor cura párroco de esta villa un local perteneciente a la Iglesia cuyo local es el que en la actualidad se utiliza para escuela de niños y niñas y casa consistorial, perjudicando mucho a la enseñanza, puesto que bastantes días del año no puede haber escuela por ocuparla el Ayuntamiento en sus asuntos municipales.


La casa consistorial antigua sita en la plaza estaba destruida por completo no teniendo nada más que una pared y los cimientos de las obras, cuya pared acordó el Ayuntamiento su derribo por amenazar ruina y evitar alguna desgracia, dicho edificio carecía también de material por que la poca madera que había como estaba expuesto a la intemperie se pudrió y se hizo polvo, lo mismo que pasó con la escasa teja que había.


En dos de diciembre de 1877 se reunió el Ayuntamiento en unión de la mayoría de los vecinos del pueblo para hacerles ver la necesidad que había de levantar la antigua casa consistorial y no perjudicar la enseñanza, ocupando muchas veces el local de la escuela y el día ocho del mismo mes, acordaron en junta general del pueblo que puesto que existía un pequeño solar titulado corral del concejo y que ningún por ciento daba a la Villa como así mismo una pequeña casa destruida por completo que en otro tiempo fue la fragua de estos propios, acordaron bajo la responsabilidad del vecindario en general que se subastase dicho corral y fragua y con su presupuesto construir de nueva planta la mencionada casa consistorial.


En 23 del expresado diciembre se celebró la primera subasta de dichos edificios habiendo tenido efecto solamente la del corral del concejo siendo rematante D. Pedro Roldán a quien se le adjudicó en la cantidad de ciento setenta y seis pesetas, cuyo presupuesto se destinó íntegro a la compra de alguna madera la que todavía se conserva sin utilizarla.


En 30 del referido diciembre se celebró segunda subasta de la casa fragua siendo postor Ignacio Carrero a quien se le adjudicó el remate con las siguientes condiciones:

El rematante se compromete a levantar la obra con piedra y barro siete varas desde la superficie de la tierra dejando terminada la obra.


Se compromete también a lucir la fachada que da a la plaza y hacer tres tabiques para otras tantas habitaciones.


El pueblo se compromete a prestar sus jornales de trabajo por turno riguroso y su retribución de ningún género, consintiendo esta prestación en allegar piedra, tierra, agua, yeso y demás materiales que se consideren necesarios.


Pues bien la mencionada obra se principió a construir en febrero de 1878 habiendo levantado las cuatro paredes a la altura de unos tres metros, más como quiera que dichas operaciones las denunciaron al Gobierno Civil de provincia se paralizaron por completo y siguen en el mismo estado.


El dicho Carrero que es el rematante aceptó a levantar la obra siempre que por su trabajo se le diera la casa fragua de modo que la obra en cuestión de trabajo corporal no cuenta absolutamente nada por ser el rematante maestro albañil que es el que la hace.

La madera que se compró es insuficiente y en su consecuencia hubo un acuerdo general en el cual cuenta que todos los palos que perteneciesen a la Villa se utilizasen para el objeto propuesto, siendo el número de estos palos uno nada más, porque en este pueblo no hay madera que sea procedente de propios.


Los vecinos se comprometieron a dar cada uno dos o tres palos cortados procedentes de sus respectivas propiedades los cuales se cortaron por los mismos dueños y se trajeron a la plaza.


Mas como se convierte antes, en virtud de la queja dada al Gobierno Civil, se suspendieron los trabajos y por consecuencia la obra quedó paralizada por completo.

Por lo tanto el deseo del pueblo es que de un modo o de otro se pueda construir un pequeño local para celebrar las sesiones y no tener necesidad de incomodar con tanta frecuencia la escuela pública.


Y si en virtud de expediente se pudiera conseguir alguna subvención del correspondiente Ministerio sería lo mejor para que de ese modo se pudiera hacer escuelas para niños de ambos sexos, habitaciones para los maestros y casa consistorial que de todo ello se carece y hace mucha falta, porque hay que tener presente que si llegara un día en que el cura prohibiera terminantemente utilizar el edificio correspondiente a la escuela y casa consistorial, sería un perjuicio inmenso, tanto para los niños como para la Corporación Municipal que tendría que celebrar sus reuniones en medio de la plaza pública.

Por lo pronto lo que se desea es la casa consistorial por ser lo más urgente”.













 
 
 

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